Urbanismo para ser entendido después del ‘boom del ladrillo’

Emma Jaraba/@placeresymas

De aquellos barros, estos lodos, pero algo habrá que aprender para no volver a tropezar con la misma piedra y cometer los mismos errores. Esto se puede aplicar a cualquier aspecto de nuestra realidad actual y en este caso nos fijamos en el urbanismo gracias al libro del arquitecto guadalajareño Miguel Ángel Embid, ‘Urbanismo para ciudadanos (razonablemente preocupados)’.

Algunas zonas residenciales se han quedado a medias y al margen de los cascos urbanos.
Algunas zonas residenciales se han quedado a medias y al margen de los cascos urbanos.

Este pequeño libro, tamaño 16 x 11,5 y con 128 páginas, se convierte en un pequeño manual para entender el urbanismo al que hemos llegado a estas alturas del siglo XXI gracias al Gobierno central, a las autonomías a los ayuntamientos, los políticos, y por supuesto a los promotores. Precisamente, Embid, al hablar de la relación urbanismo-promotores aclara que al referirse a éstos se trata de “aquellos dueños del capital de la gran mayoría de las empresas promotoras más importantes del sector, que no sabiendo nada de urbanismo, ni de su historia, ni de las ciudades, ni de lo que significa ocupar el territorio, ni de sus leyes, ni de las técnicas de aplicación de las mismas, han entrado en un negocio que producía ingentes beneficios ayudados por la contratación de técnicos, más o menos expertos, profesionales, dispuestos a resolverles el negocio por un salario más o menos digno”.

Este trabajo de Embid, que durante los últimos doce años ha estado al frente de la demarcación en Guadalajara del Colegios de Arquitectos de Castilla-La Mancha y que ha colaborado en la edición de publicaciones tan interesantes como ‘El románico en Guadalajara’, ‘El románico en Cuenca’, ‘Matallana’, es muy didáctico y divulgativo, tal y como el mismo pretendía al ponerse manos a la obra con él. Así la lectura de este libro de la colección ‘De un tirón’ explica de forma sencilla qué es el urbanismo; los instrumentos de ordenación urbanística: Plan de Ordenación Municipal, Plan Parcial de Ordenación, un Proyecto de Urbanización; los distintos tipos de suelo (urbano, urbanizable); el agente urbanizador y conceptos como Proyecto de reparcelación, la recalificación y la reclasificación de un suelo. También se aborda la figura de los agentes implicados en el urbanismo (políticos, técnicos, promotores) y las bondades y maldades del urbanismo español de los últimos años. Sin embargo, no se olvida Embid de insistir en el ciudadano, que “quiere saber a cerca de cómo le va a afectar a su vida, a su entorno y en muchos casos a su patrimonio y al de su comunidad las decisiones de futuro respecto al urbanismo como forma de ocupar y tratar el entorno en el que vive y le afecta”.

Las zonas verdes y de ocio tienen que formar parte del nuevo urbanismo.
Las zonas verdes y de ocio tienen que formar parte del nuevo urbanismo.

Este libro, tal y como explicó el propio Embid en la presentación de ‘Urbanismo para ciudadanos (razonablemente preocupados)’, forma parte de un proyecto editorial bajo el nombre de Editorial de un Tirón, bajo el epígrafe ‘para ciudadanos’. Esta iniciativa editorial, en los malos tiempos para casi todo que corren, ya tiene en carta la publicación de volúmenes del mismo estilo que este que habla de urbanismo y que estarían relacionados con temas como la economía, el arte, la arquitectura, la medicina, la cultura. La propuesta es un precio asequible y sostenible. Este primero ha tenido un precio de cinco euros.

 La ‘gallina de los huevos de oro’ en que se convirtió el ladrillo se ha olvidado del centro de las ciudades en muchos casos y se ha ocupado de nuevas ocupaciones de territorio que a todos nos vienen a la memoria de muchos rincones de España. Esta práctica abusiva y destructiva de esta ‘gallina’ ha dado lugar, según el autor de este libro, a un urbanismo “masivo, invasivo, excesivo”, además de un urbanismo “inútil y fantasma, inútil porque hoy existen miles y miles de hectáreas urbanizadas que no sirven para ser edificadas, siendo este el fin último del proceso urbanizador, y fantasma porque muchas de las inversiones efectuadas en el suelo no han llegado ni siquiera a llevar a fin la gestión de los planes de urbanización para poder continuar su proceso urbanizador”.

Recuperar la vida de los centros de las ciudades debe ser obligada para las administraciones.
Recuperar la vida de los centros de las ciudades debe ser obligada para las administraciones.

Y el futuro, es otra cosa. Embid mantiene  que se pueden hacer las cosas de forma distinta, desde las administraciones con un mayor control de todos los procesos relacionados con el urbanismo y por otro lado mediante la puesta en práctica de actuaciones sostenibles. Este futuro sostenible del urbanismo pasaría por el uso de materiales  duraderos, el uso de energías limpias y de iluminarias de bajo consumo, la eliminación de barreras arquitectónicas,  la utilización racional del agua, el reciclado de residuos y la instalación de infraestructuras cercanas al ciudadano, adecuación de las zonas verdes y espacios libres de acuerdo con la topografía, establecer redes para la circulación en bicicleta, reducir los ruidos, reducir el uso de los vehículos a motor y otras propuestas más que pueden encontrar en su libro. Pero de forma particular, Embid apuesta por creer en la ciudad histórica, porque es en las ciudades donde se dan las relaciones más vitales.

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3 comentarios sobre “Urbanismo para ser entendido después del ‘boom del ladrillo’

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  3. Me gustaría, efectivamente, que los coches tuvieran menos peso en las nuevas ciudades y más otros medios de transporte, pero soy pesimista ¡ojala me equivoque!

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