Lecturas para el verano VII: Capricho, de Almudena de Arteaga.

Paz Ruiz Utrilla / @placeresymas

Una noble, la condesa-duquesa de Benavente con unos aires de grandeza que no parecen muy acordes con la sociedad decadente en la que se sitúa esta trama;  una corte, la de Carlos IV, en descomposición por las maquinaciones del demonizado Godoy, protegido de la no menos odiada Reina María Luisa; un misterioso desnudo pintado por el maestro Francisco de Goya sobre el natural de otra noble, la duquesa de Alba, demasiado ligera de cascos para las todavía puritanas convenciones (que no los usos) de la época y su contrapunto, una jovencísima duquesa de Chinchón, sobrina de los reyes a la que éstos obligan a casarse con el Príncipe de la Paz, título que ellos mismos dieron a Godoy. Son los mimbres con los que Almudena de Arteaga ha vuelto al panorama literario español con Capricho, como una de las reinas de la novela histórica de la última década. De hecho, la novela, ha merecido el Premio Azorín 2012, otorgado por la Diputación de Alicante en colaboración con la Editorial Planeta.

Almudena de Arteaga.

Arteaga trae una vez más hasta el lector una historia de grandes de España; ella lo es, (actualmente ostenta el título de marquesa de Cea) y éste es con toda probabilidad el motivo por el que se dedica a rescatar del olvido momentos pasados de la historia de su familia, duques del Infantado y marqueses de Santillana, entre otros títulos. De hecho es la primogénita del actual titular de esta Casa, Íñigo de Artega. Pero esta vez no ha situado a sus antepasados (como ya lo hiciese en La princesa de Éboli, La conjura de las damas o El marqués de Santillana) como protagonistas, sino como personajes secundarios, aunque, eso sí, no ha podido evitar darles un papel, por pequeño que sea, en esta historia.

Bella imagen del Parque de El Capricho.

La historia que comienza con el robo, asesinato de por medio, de un lienzo rubricado por el mismísimo maestro de Fuendetodos  que contiene supuestamente la imagen desnuda de la Duquesa de Alba. El responsable de ello el ‘protegido’ de la reina y verdadero responsable de la política de Carlos IV, Godoy, que se ha encaprichado con la imagen y con la duquesa. La historia nos llevará a recorrer los años convulsos de 1796 a 1814. Mientras España camina hacia el desastre, la vida personal de Josefa Alonso Pimentel condesa-duquesa de Benavente y esposa del Duque de Osuna, protagonista de la obra y elegida por la autora para narrar en primera persona todos los acontecimientos, se centra en su ‘capricho’, una finca ubicada a las afueras de Madrid (actual Alameda de Osuna). Allí se convierte en una verdadera mecenas del arte con la creación de espacios idílicos y jardines de ensueño. De hecho, los primeros de estilo romántico que se construyeron en Madrid.

La familia de los duques de Osuna, pintada por Goya.

En ella atesora también una no menos desdeñable colección pictórica entre la que destacan los ‘caprichos’ de su amigo, el impenetrable Goya, al que ella misma se encargó de descubrir como un genio de los pinceles. Solo cuestiones de fuerza mayor, como las intrigas palaciegas que obligaron a su familia a un forzoso destierro en París durante un año y la ocupación napoleónica, que motivaron su huida y refugio en Cádiz y arrasaron este templo del arte, lograron apartarla del sueño de su vida.

Quizá se le pueda reprochar a la autora que ha perdido la oportunidad de profundizar en los horrores vividos en Madrid por la ocupación napoleónica, en la forma en que el pueblo llano defendió con su vida la ciudad. Si bien es cierto que el título y el planteamiento inicial se centran en un estamento concreto de la sociedad y ese es el punto de vista desde el que se sigue la obra. El título, por su parte, sirve de hilo conductor a la trama: no son solo los caprichos de la condesa los que guían la historia, también lo son los de Godoy, que se encapricha con la Duquesa de Alba y con su desnudo; y los de la Duquesa de Alba; y los de Goya, que refleja en sus lienzos hasta que el horror de los fusilamientos los tiñe de negro.

Actuales jardines de El Capricho, en Alameda de Osuna, mandados construir por la condesa-duquesa de Benavente.

Tengo que confesar que la obra ha despertado mi curiosidad por el complejo El Capricho, del que desconocía hasta la fecha su existencia a pesar de vivir a unas cuantas decenas de kilómetros de él. Aunque todavía no he podido visitar en persona este parque, de 14 hectáreas, perteneciente al barrio de Alameda de Osuna, dependiente de Madrid y Bien de Interés Cultural desde 1974, prometo hacerlo en breve y os invito que hagáis lo propio.

  • Fecha de publicación: 10/04/2012
  • 400 páginas
  • Idioma: Español
  • ISBN: 978-84-08-00407-3
  • Código: 10007200
  • Formato: 15 x 23 cm.
  • Presentación: Tapa dura con sobrecubierta
  • Colección: Autores Españoles e Iberoamericanos
Anuncios

Gracias por tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s